La red pública hospitalaria de Risaralda pasó de alerta roja a naranja luego de la emergencia provocada por el terremoto de 7.4 que sacudió al departamento el pasado 10 de agosto.
Según el balance de las autoridades de salud, cerca de 580 personas heridas como consecuencia de la emergencia han sido atendidas en los hospitales públicos y más de 40 permanecen hospitalizadas.
La red hospitalaria recupera su capacidad de atención
El secretario de Salud de Risaralda, Edgar Hernando Navarro, explicó que la decisión de pasar de alerta roja a naranja responde a la recuperación progresiva de la capacidad de atención de la red hospitalaria, luego de varios días en los que los esfuerzos estuvieron concentrados exclusivamente en responder a la emergencia.
“Inicialmente, cuando arranca la atención en salud de la emergencia, nosotros decretamos una alerta roja que implica que todos nuestros esfuerzos del sector salud se enfocaban en atender la urgencia”, explicó el funcionario.
Durante la alerta roja, fueron suspendidos temporalmente servicios como la consulta externa y las cirugías programadas, con el propósito de liberar capacidad instalada, personal médico, quirúrgico y camas para atender a las personas que resultaron heridas tras el movimiento telúrico.
Ahora, con la disminución de la presión sobre los servicios de urgencias y la recuperación de parte de la capacidad hospitalaria, el departamento avanza hacia una fase de atención más estable.
¿Qué implica la alerta naranja?
De acuerdo con el secretario de Salud, la alerta naranja significa que el sistema continúa preparado para responder ante cualquier eventualidad, pero permite retomar progresivamente la atención habitual.
“Para el personal de salud todos estamos disponibles 24 horas al día, siete días a la semana, pero ya los servicios se prestan normalmente en consulta externa, en cirugía programada y, obviamente, todos los servicios de urgencias”, señaló Navarro.
La medida busca mantener la capacidad de respuesta ante posibles nuevos casos relacionados con la emergencia, mientras se normalizan los procedimientos médicos que habían sido aplazados durante los primeros días posteriores al terremoto.
El funcionario entregó además un mensaje de tranquilidad a los habitantes del departamento y aseguró que, pese a las afectaciones que sufrieron varias instituciones, la red cuenta actualmente con capacidad para atender a la población.
“Quiero darle a nuestra población un parte de tranquilidad. Si bien hemos tenido afectaciones en algunas instituciones, tenemos capacidad de respuesta al total de la población del departamento”, afirmó.
Estas son las instituciones que resultaron afectadas
El terremoto también dejó consecuencias en la infraestructura de diferentes centros asistenciales de Risaralda. Algunas instituciones registraron daños parciales, mientras que otras tuvieron que suspender completamente sus operaciones.
Entre las instituciones con afectaciones se encuentran el Hospital Universitario San Jorge, el Hospital Mental de Risaralda y diferentes hospitales públicos, además de la ESE Salud Pereira.
Una de las situaciones más complejas se presentó en la Clínica Los Nevados y la Clínica Noé, que quedaron fuera de servicio como consecuencia de los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
También se reportaron afectaciones en algunos servicios de Comfamiliar y Los Rosales, aunque la Secretaría de Salud sostiene que estas dificultades no comprometen actualmente la capacidad de respuesta de la red hospitalaria departamental.
Cerca de 580 personas fueron atendidas
Uno de los principales retos para el sistema de salud durante los primeros días de la emergencia fue atender a las cientos de personas que llegaron a hospitales y clínicas con diferentes tipos de lesiones.
De acuerdo con el balance entregado por la Secretaría de Salud, aproximadamente 580 personas heridas como consecuencia directa del terremoto han recibido atención médica en la red hospitalaria.
El número de pacientes que permanecen hospitalizados es considerablemente menor, debido a que durante los últimos días se han realizado procedimientos, intervenciones quirúrgicas y tratamientos que han permitido dar de alta a una gran cantidad de personas.
“Heridas producto de la emergencia, unos 570 pacientes, y los que están hospitalizados son muy pocos porque se han realizado todas las cirugías y todos los procedimientos y se les ha dado salida”, indicó el secretario.
Con este panorama, las autoridades destacan el trabajo realizado por médicos, enfermeros, auxiliares, personal administrativo, organismos de socorro y demás trabajadores de la salud, quienes han mantenido sus labores de manera continua desde el momento en que ocurrió la emergencia.
La atención en salud continúa 24/7
Aunque la red pública hospitalaria ya no se encuentra en alerta roja, las instituciones mantienen activos sus servicios de urgencias y la disponibilidad del personal médico para responder ante cualquier situación que pueda presentarse.
La Secretaría de Salud insiste en que el paso a alerta naranja no representa el fin de la atención especial derivada del terremoto, sino una nueva etapa en la respuesta, en la que se busca recuperar la normalidad sin perder la capacidad de reacción.
“Todos estamos disponibles 24 horas al día, siete días a la semana”, reiteró Navarro, quien también destacó el compromiso de los trabajadores de la salud durante los días más críticos de la emergencia.
Por ahora, el departamento mantiene vigilancia sobre las condiciones de las instituciones que resultaron afectadas y continúa evaluando la infraestructura hospitalaria, mientras los servicios médicos avanzan hacia su funcionamiento habitual.