La crisis de agua potable que afecta a los municipios de San Juan Nepomuceno y San Jacinto volvió a escalar este miércoles, luego de que el gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, cuestionara duramente la operación de la empresa Servimaría y confirmara que la Gobernación asumió el control del sistema para atender la emergencia.
El mandatario calificó la gestión de la empresa como "un desastre" y "una vergüenza", al asegurar que el estado en el que encontró la infraestructura ha dificultado el restablecimiento del servicio para miles de habitantes de los Montes de María.
“No vamos a dejar sola a nuestra gente y nunca estará sola mientras de mí dependa", afirmó Arana.
Según explicó el gobernador, tras asumir la operación ya fueron puestos en funcionamiento dos de los motores del sistema, lo que permitió duplicar el caudal de agua. Sin embargo, durante las labores se presentó una nueva ruptura en una tubería.
De acuerdo con Arana, el daño habría sido ocasionado por conexiones ilegales realizadas por algunos finqueros que, presuntamente, se conectaron de forma irregular a la red del acueducto. Estos hechos ya son materia de investigación, mientras continúan los trabajos de reparación para restablecer el servicio.
El mandatario señaló que las dificultades evidenciadas durante las intervenciones reflejan el deterioro que presenta la infraestructura del sistema.
"Cada vez que intervenimos encontramos un sistema en peores condiciones de las que esperábamos. El daño causado durante años de mala operación ha sido enorme, pero no vamos a detenernos hasta devolverles el agua a las comunidades", expresó.
Nuevo acueducto registra 60 % de avance
Frente a la preocupación de las comunidades por la continuidad del servicio, Arana aseguró que la solución definitiva no dependerá del sistema actual, sino del nuevo acueducto regional que adelanta la Gobernación de Bolívar.
El gobernador explicó que esta nueva infraestructura, independiente del acueducto existente, ya alcanza cerca del 60 % de ejecución y será la encargada de garantizar el suministro permanente de agua potable para San Juan Nepomuceno y San Jacinto.
"Estoy construyendo un acueducto nuevo. Lo que hoy presenta dificultades no tiene nada que ver con esa nueva infraestructura. Ese proyecto ya avanza en un 60 % y no lo voy a entregar hasta tener la certeza de que funciona correctamente y le brinda un servicio digno a la comunidad", concluyó el mandatario.