En medio de las jornadas de inspección adelantadas durante la Semana Santa, autoridades de Armenia (Quindío) detectaron pescado en mal estado, irregularidades sanitarias y establecimientos sin documentación, lo que derivó en incautaciones y suspensiones temporales de actividad económica en distintos puntos de la ciudad .
Alejandro Ceballos, del equipo de Espacio Público de la Secretaría de Gobierno de Armenia, explicó que los operativos se desarrollan de manera conjunta entre varias entidades. “La Secretaría de Gobierno y Convivencia, en conjunto con la Secretaría de Salud, Bomberos y Policía Nacional, está verificando uno a uno los establecimientos especializados en venta de pescado para garantizar un consumo seguro”, señaló.
En ese proceso, las autoridades detectaron incumplimientos que obligaron a tomar medidas. “Hemos logrado identificar establecimientos a los que les falta documentación, por lo que se ha ordenado la suspensión temporal de la actividad económica, y asimismo encontramos pescado en estado de descomposición que fue incautado”, precisó, al advertir que estos controles buscan frenar la comercialización de productos que representen riesgo para la salud pública.
Ceballos indicó que los operativos continuarán durante toda la Semana Mayor y se ampliarán a puntos tradicionales de venta informal. “Los controles no solo serán en establecimientos, sino también en sectores como detrás de la calle 50, donde históricamente se comercializa pescado en esta época”, afirmó.
Además, anunció seguimiento a los locales intervenidos para verificar si corrigen las irregularidades. “Si no subsanan, no pueden seguir ejerciendo la actividad”, advirtió, dejando claro que las sanciones podrían mantenerse.
Finalmente, hizo un llamado directo a la ciudadanía para evitar riesgos. “Eviten comprar pescado en la calle si no se ve en condiciones adecuadas y si pierde la cadena de frío”, señaló, al insistir en que el consumo de estos productos en mal estado puede afectar la salud de las familias.
Las autoridades mantendrán los operativos durante toda la temporada, en un escenario donde el aumento en la demanda obliga a reforzar la vigilancia sanitaria para evitar que productos en descomposición lleguen a los hogares de Armenia.