Cada elección es una jornada intensa en colegios, salones comunales y puestos rurales donde cientos de ciudadanos cumplen un papel clave. Entre ellos están los jurados de votación, pieza fundamental para que cada voto cuente y el proceso avance con orden y transparencia.
Ser jurado significa asumir una responsabilidad pública por un día. Es una labor transitoria, pero decisiva. Desde la instalación de la mesa hasta el último conteo, su tarea garantiza que los resultados reflejen la voluntad de los ciudadanos.
¿Qué beneficios tienen los jurados de votación en Colombia?
Quien cumple toda la jornada como jurado tiene derecho a un día de descanso compensatorio remunerado, que puede disfrutar dentro de los 45 días hábiles siguientes a la elección.
Además, ejerce una función pública de carácter transitorio, con autonomía en la toma de decisiones junto a los demás jurados de la mesa. Cada mesa está conformada por seis ciudadanos que trabajan de manera colegiada durante toda la jornada electoral.
El cargo es de forzosa aceptación, ya que quienes sin justa causa no asistan o abandonen el cargo durante la jornada serán sancionados así:
- Para los servidores públicos, destitución del cargo.
- Para los particulares, multa de hasta 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV), es decir $17.509.050 COP.
Además, los ciudadanos que presten el servicio como jurado y no firmen las actas respectivas, se les impondrá una multa equivalente a 10 SMLMV.
¿Cuáles son las funciones principales de un jurado de votación?
Los jurados cumplen tres tareas esenciales: atender el proceso electoral, efectuar los escrutinios de mesa y registrar los resultados en las actas correspondientes.
Desde las 7:00 a. m. deben presentarse en el puesto asignado, identificarse y verificar el kit electoral. A partir de las 8:00 a. m. inicia la atención a los votantes y se extiende hasta las 4:00 p. m.
Durante la jornada, los jurados verifican la identidad del ciudadano con su cédula, ubican sus datos en el formulario E-10, registran la información en el formulario E-11, solicitan firma y huella, y entregan las tarjetas electorales firmadas.
También deben custodiar las urnas, asegurarse de que cada voto sea depositado correctamente y entregar el certificado electoral al finalizar el proceso del votante.
¿Qué hacen los jurados después de cerrar la votación?
A las 4:00 p. m. se cierran las mesas. Desde ese momento comienza otra fase clave: el escrutinio de mesa. Los jurados destruyen el material sobrante, totalizan el número de votantes y comparan esa cifra con los votos depositados.
Luego clasifican los votos en válidos, nulos, en blanco o no marcados, utilizan el cuentavotos para registrar cada resultado y diligencian el formulario E-14 en sus tres ejemplares.
El orden del escrutinio inicia con las consultas, sigue con Senado, luego Cámara y finalmente CITREP cuando aplica. Todo debe quedar consignado con claridad, sin tachaduras y firmado por los seis jurados.
Antes de iniciar la votación, los jurados muestran las urnas vacías y las sellan. Durante el día permiten la presencia de testigos electorales y, al final, autorizan que se tomen fotografías del acta E-14 antes de su entrega oficial. Cada dato registrado respalda la confiabilidad de los resultados.
Recomendaciones finales para jurados de votación
La Registraduría Nacional del Estado Civil recuerda que el compromiso como jurado inicia a las 7:00 a. m. y se extiende hasta recibir la constancia de prestación del servicio. La jornada termina únicamente cuando todo el procedimiento queda formalmente cerrado.
Durante el día, la actuación debe mantenerse con imparcialidad, respeto y transparencia, garantizando equilibrio frente a votantes y demás actores del proceso. La coordinación entre los seis jurados permite que la mesa avance con orden y agilidad.
En el diligenciamiento de los documentos cada dato debe escribirse con letra clara, en el momento indicado y siguiendo las instrucciones oficiales, especialmente en el formulario E-14. Sus tres ejemplares —claveros, delegados y transmisión— deben firmarse y entregarse correctamente.
Cada sobre tiene un destino específico, por eso es importante leer con cuidado las indicaciones y depositar únicamente los documentos que corresponden asegura un cierre organizado y sin errores.