Parque Tayrona

El Parque Nacional Tayrona se toma su último respiro del año: estará 15 días cerrado en octubre

El cierre será del 19 de octubre al 2 de noviembre y busca proteger la biodiversidad y dar espacio a las prácticas ancestrales indígenas.

Parques Nacionales Naturales de Colombia/Colprensa Parque Nacional Tayrona

El Parque Nacional Natural Tayrona tendrá su último cierre programado del año como parte de una estrategia de conservación ambiental y respeto por las prácticas culturales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Durante este periodo, las comunidades realizarán actividades ancestrales y los guardaparques adelantarán labores de protección de la fauna, la flora y las fuentes de agua que hacen parte de esta área protegida.

¿Cuándo cierra el Parque Tayrona en octubre de 2026?

La suspensión de actividades comenzará el lunes 19 de octubre y terminará el lunes 2 de noviembre de 2026. Durante estos 15 días no se permitirá el ingreso de turistas ni se prestarán servicios ecoturísticos.

Esta medida hace parte de Respira Tayrona, una estrategia acordada entre Parques Nacionales Naturales de Colombia y los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo. El programa contempla tres periodos de cierre al año, en febrero, junio y octubre-noviembre, para facilitar las acciones de conservación y reconocer los tiempos culturales de las comunidades indígenas.

¿Qué deben tener en cuenta los turistas antes de viajar?

Las personas que tengan planeado visitar Santa Marta durante la segunda mitad de octubre o los primeros días de noviembre deben revisar sus itinerarios para evitar inconvenientes. Mientras esté vigente el cierre, no podrán ingresar al Parque Tayrona ni acceder a los servicios ecoturísticos que se ofrecen dentro del área protegida.

Antes de organizar un recorrido después de la reapertura, se recomienda consultar los canales oficiales de Parques Nacionales Naturales de Colombia para conocer las condiciones de ingreso y verificar la disponibilidad de las actividades autorizadas.

Desde el 3 de noviembre, los visitantes podrán regresar al parque y disfrutar de actividades como senderismo y camping, de acuerdo con las condiciones de operación de cada sector.

Nabbatashi, el periodo cultural que coincide con el cierre

La pausa de octubre coincide con Nabbatashi, una etapa del calendario cultural indígena relacionada con la renovación, la limpieza espiritual y el cuidado del territorio ancestral.

Durante estas jornadas, los pueblos indígenas realizan pagamentos y prácticas tradicionales en sitios sagrados de la Sierra Nevada de Santa Marta. Estas actividades hacen parte de su relación espiritual con la naturaleza y de los conocimientos que han transmitido entre generaciones para cuidar el territorio.

El cierre permite que las comunidades desarrollen sus ceremonias y prácticas sin la presencia de visitantes en el área protegida. También fortalece el trabajo conjunto con las autoridades ambientales para reconocer la importancia de sus tradiciones en el manejo y la protección de este espacio natural.

¿Por qué es importante cerrar el Parque Tayrona?

Uno de los objetivos de la medida es reducir temporalmente la presión que genera la actividad turística y facilitar la recuperación de los ecosistemas. La presencia de visitantes requiere labores constantes de control y manejo, por lo que estas pausas permiten concentrar esfuerzos en el seguimiento de las condiciones ambientales.

La temporada de mayores lluvias también influye en las acciones previstas para octubre. Durante este periodo, las autoridades buscan favorecer la recarga de los sistemas hídricos, especialmente de las quebradas y microcuencas que recorren el parque.

Estas fuentes de agua abastecen a comunidades rurales cercanas y a la infraestructura ecoturística de la zona. Además, contribuyen a la regulación hídrica, un proceso necesario para mantener el funcionamiento de los ecosistemas y la disponibilidad de agua dulce.

Mientras permanezca restringido el ingreso de turistas, los guardaparques realizarán monitoreo e investigación de fauna y flora, actividades de prevención y control, y otras labores dirigidas a proteger los ambientes terrestres y marino-costeros.

El área protegida comprende 19.309 hectáreas marinas y terrestres, donde habitan más de 1.200 especies de aves, mamíferos, peces y plantas. Su extensión reúne diferentes ambientes que cumplen funciones importantes para la conservación de la biodiversidad.

En las zonas costeras y marinas se encuentran manglares, lagunas costeras, madreviejas, playas, litoral rocoso, formaciones coralinas, praderas de fanerógamas marinas y fondos sedimentarios. En tierra firme hay matorrales espinosos, bosques secos y bosques nublados.