Contaminación del agua

Restringen uso de agua por contaminación en Salento, Quindío

Residuos de una porcícola y una caballeriza contaminaron la bocatoma que abastece a la vereda Palestina, en Salento.

Prensa Gobernación del Quindío Controles en Salento, Quindío.

Residuos provenientes de una porcícola y una caballeriza llegaron a la bocatoma del acueducto rural que abastece a la vereda Palestina, en Salento, Quindío, generando una emergencia sanitaria que obligó a restringir el consumo y uso del agua para habitantes y estudiantes del sector.

Aunque las autoridades descartaron un brote comunitario, este fin de semana confirmaron que continúan las medidas de vigilancia y seguimiento mientras se determina el alcance de la contaminación.

Salento es uno de los destinos turísticos más atractivos del Quindío.

Se prohibió el uso del agua mientras avanzan los análisis

La respuesta inicial se concentró en evitar posibles afectaciones a la salud de la comunidad. Según explicó Diego Alejandro Sossa Martínez, referente del programa de Agua y Saneamiento de la Secretaría de Salud Departamental, se activó un cerco epidemiológico en la vereda Palestina y en las instituciones educativas rurales de La Palestina y Llano Grande, donde se ordenó suspender de manera preventiva el consumo y uso del agua proveniente del acueducto afectado.

El funcionario indicó que, paralelamente, se realizaron inspecciones técnicas en la bocatoma y se tomaron muestras para establecer el nivel de afectación de la fuente hídrica, análisis que actualmente adelanta el Laboratorio de Salud Pública Departamental. Mientras se obtienen los resultados definitivos, la instrucción para la comunidad sigue siendo abstenerse de utilizar el agua del sistema rural intervenido.

Sossa agregó que las familias y establecimientos educativos comenzaron a ser abastecidos con agua suministrada por Empresas Públicas del Quindío, medida que permitió garantizar el acceso al recurso mientras avanzaban las labores de verificación sanitaria.

No hubo brote comunitario, pero el monitoreo continúa

Con las medidas de contención ya implementadas, la Secretaría de Salud Departamental concentró sus esfuerzos en evaluar posibles afectaciones a la población. Según informó la secretaria Luisa Fernanda Arcila, durante la vigilancia epidemiológica fueron identificadas dos personas con síntomas compatibles con una Enfermedad Transmitida por Agua o Alimentos (ETA), casos que hicieron parte del seguimiento realizado por las autoridades tras la emergencia.

No obstante, las investigaciones adelantadas permitieron establecer que no existe un brote comunitario asociado al evento, por lo que la situación continúa bajo monitoreo mientras avanzan los análisis sobre la calidad del agua y las condiciones de la fuente hídrica afectada.

La funcionaria indicó que se mantienen las jornadas de sensibilización dirigidas a estudiantes, docentes y habitantes del sector, además del seguimiento sanitario preventivo debido a la posible presencia de sedimentos contaminantes en el entorno de la bocatoma.

Asimismo, reiteró el llamado a evitar vertimientos directos en quebradas y sistemas de abastecimiento rural, debido a que estas prácticas pueden comprometer la calidad del agua, afectar la salud pública y generar impactos ambientales de largo plazo.

La contaminación no alcanzó la red operada por EPQ

Mientras avanzaba la atención de la emergencia, Empresas Públicas del Quindío verificó el estado de la infraestructura que opera en la zona para descartar cualquier afectación. La líder de Acueducto de la entidad, Laura Daniela Villanueva, explicó que el episodio ocurrió hace aproximadamente veinte días en el sistema rural que abastece a la vereda Palestina.

Tras las inspecciones realizadas, la empresa confirmó que su red de distribución nunca presentó contaminación ni alteraciones en la calidad del agua, por lo que el servicio continuó operando con normalidad durante toda la contingencia.

Gracias a esa capacidad operativa, se garantizó el suministro para los usuarios conectados a la red de EPQ y para las dos instituciones educativas rurales del sector, evitando que la suspensión del acueducto veredal derivara en un problema de desabastecimiento.

¿Por qué las autoridades aún no levantan las restricciones? 

Porque los resultados de laboratorio y las evaluaciones técnicas deben establecer primero si la fuente hídrica está libre de contaminantes y puede volver a utilizarse sin riesgos para la salud.

¿Qué tan grave puede ser un vertimiento de este tipo? 

Además de comprometer el suministro de agua para comunidades rurales, puede generar riesgos sanitarios, afectar ecosistemas cercanos y obligar a desplegar medidas extraordinarias de vigilancia y abastecimiento.