Desde el Meta le reclamaron al Ministerio del Transporte porque no resuelve la problemática del primer tramo de la vía al Llano donde en septiembre de 2025 se registró un derrumbe que cerró ese corredor durante 3 meses.
Se confirmó que nada se ha resuelto en materia de asignación de recursos y diseño de cronograma de obras entre el kilómetro 15 y 18 de la vía al Llano, donde aumenta el temor porque cuando lleguen las lluvias, vuelvan los derrumbes y los cierres de esa carretera.
Juan Carlos Castro transportador de carga pesada y vocero del gremio en el Meta dijo que era muy preocupante la desidia con la que el Gobierno Nacional atiende los llamados de los usuarios de la vía al Llano.
"Esta carretera hay que ponerle mucho cuidado entre el kilómetro 15 y el 18 donde no se han iniciado las obras de mantenimiento para evitar más afectaciones dado que ese tramo no está en condiciones para ser transitado", aseveró el transportador.
Advertencias de la veeduría Vial del Meta
La Veeduría Vial del Meta, expresó su preocupación por la parálisis en la atención de la inestabilidad del Km 18m del corredor Bogotá – Villavicencio.
Orlando Barbosa jefe de la Veeduría vial del Meta dijo que pese a las peticiones que se han enviado al Gobierno Nacional, nada se ha resuelto en materia de asignación de recursos y diseño de cronograma de obras para evitar más derrumbes en el kilómetro 15 y 18 de la vía al Llano, ahora cuando lleguen las lluvias.
"Pese a que desde el mes de septiembre de 2025 el Ministerio de Transporte anunció el plan de trabajo para la recuperación de la banca en ese punto y que en los meses de octubre, noviembre y diciembre se desarrollarían actividades de manejo de aguas y el diseño de las obras de estabilización del terreno para que, en los primeros meses de este año, se removiera el material sobre la vía. Esto no se cumplió y a la fecha nada se ha hecho en ese sector", dijo el veedor.
Aseveró que el INVIAS sí removió parte del material de derrumbe y habilitó dos de los cuatro carriles, con una estructura de pavimento provisional que no resuelve la problemática total de ese tramo.
"Durante el mes de enero y febrero no se desarrollaron acciones en la instalación del tablestacado anunciado para estabilidad de los taludes generados, ni se han iniciado los diseños programados".
Los riesgos en la vía al Llano cuando lleguen las lluvias
Se avecina la temporada de lluvias del mes de abril y la vía al Llano queda en alto riesgo de reactivación de deslizamientos, "que traería consecuencias catastróficas en el ámbito social y económico para el oriente de Cundinamarca y la Amazorinoquia", advierten los usuarios y las autoridades del Meta quienes exigen respuestas del Gobierno Nacional.
"Solicitamos a la ANI, tomar las medidas urgentes que requiere la debida atención de esta emergencia".
¿Qué dice la concesión?
La concesionaria COVIANDINA que administra y cobras los peajes de la vía al Llano también alertó sobre la situación de riesgo identificada en la quebrada Munar, a la altura del kilómetro 15+940 de la vía Bogotá–Villavicencio, donde se evidenció "la captación no autorizada de agua y la alteración de su cauce natural".
Aseguró COVIANDINA que tras la visita técnica realizada por Corporinoquia, en ejercicio de sus funciones de control y vigilancia ambiental, se constató la desviación del cauce de la quebrada mediante una zanja que actúa como conductor hidráulico y su conexión con infraestructura asociada a la vía nacional.
"Verificó la existencia de más de 50 mangueras utilizadas para la captación de agua con fines de riego agrícola por parte de habitantes de la vereda Caraza, en el municipio de Chipaque, sin contar con la correspondiente concesión de aguas superficiales".
Dijo la autoridad ambiental que fue necesario imponer medidas preventivas que incluyeron la suspensión inmediata de la captación de agua y el cierre de la zanja que deriva el caudal de la quebrada, hasta tanto los usuarios cuenten con las autorizaciones exigidas por la normatividad vigente.
Estas decisiones fueron socializadas con las autoridades locales, el comité municipal de gestión del riesgo y los organismos de atención de emergencias.
"Se ha identificado la afectación a la geomembrana instalada en el canal construido por la Alcaldía de Chipaque y recubierto por el concesionario, infraestructura que tenía como propósito reducir la infiltración de agua hacia el terreno donde se presentó una emergencia en septiembre del año anterior, en el sector K18+000".
Dijo Coviandina, que como operador de la infraestructura vial concesionada era necesario poner nuevamente en evidencia esa situación que constituye una alteración ilegal del medio hídrico con consecuencias ambientales, territoriales y de seguridad vial en la carretera Bogotá Villavicencio, en su primer tramo.
"Se requiere la respuesta inmediata y coordinada de las entidades dentro del marco de su competencia con fundamento en los principios de prevención y precaución, procurando evitar que el fenómeno continúe escalando y derive en un evento de mayor magnitud".