Bicicletas eléctricas

Patinetas y bicicletas eléctricas: accidentes, fracturas y nuevas reglas para circular en Colombia

Estudios recientes advierten sobre las lesiones asociadas con la movilidad eléctrica, desde fracturas hasta traumatismos en la cabeza.

Www.magnific.com Patineta eléctrica

Las patinetas y bicicletas eléctricas se han convertido en una alternativa para quienes buscan ahorrar tiempo y dinero en sus desplazamientos diarios. Sin embargo, su creciente presencia en las calles también pone sobre la mesa una preocupación: los accidentes que pueden terminar en fracturas, hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas.

La congestión vehicular en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla ha impulsado el uso de estos medios de transporte, que permiten recorrer distancias cortas sin depender exclusivamente de automóviles, motocicletas o transporte público.

No obstante, la expansión de esta modalidad de movilidad exige mayor atención a la seguridad vial, tanto por el comportamiento de los usuarios como por las condiciones de la infraestructura y el cumplimiento de las normas.

Una investigación publicada el 2 de octubre de 2026 en la revista científica BMC Musculoskeletal Disorders analizó 190 casos de adultos atendidos por lesiones relacionadas con patinetas eléctricas en un hospital universitario de Bogotá, entre enero de 2022 y diciembre de 2023.

El estudio encontró que los casos pasaron de 76 en 2022 a 114 en 2023, un incremento del 50 %. Además, 82 pacientes, equivalentes al 43,2 %, sufrieron fracturas y el 17 % requirió tratamiento quirúrgico.

Aunque los datos corresponden a pacientes atendidos en una sola institución hospitalaria y no representan el total de accidentes del país, ofrecen una señal de alerta sobre las consecuencias que pueden tener las caídas y los incidentes relacionados con estos vehículos.

Caídas, fracturas y lesiones: los riesgos de la movilidad eléctrica

Las patinetas y bicicletas eléctricas ofrecen ventajas para los desplazamientos urbanos, pero no están exentas de riesgos. Una caída, una frenada repentina, una maniobra brusca o la pérdida de estabilidad pueden provocar lesiones de consideración.

La preocupación no se limita a Colombia. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en marzo de 2026 en Journal of Clinical Medicine reunió investigaciones sobre accidentes con patinetas eléctricas y encontró que las lesiones en la cabeza y el rostro representaron el 42,1 % de los casos analizados. Las lesiones en las extremidades superiores alcanzaron el 40,1 %, mientras que las fracturas de extremidades se estimaron en el 25,7 %.

Estas cifras corresponden a pacientes atendidos en servicios de urgencias y no al conjunto de personas que utilizan estos dispositivos. Sin embargo, permiten dimensionar los tipos de lesiones que pueden presentarse después de un accidente.

En el caso de las bicicletas eléctricas, una revisión publicada en julio de 2026 en la revista Transportation Research Interdisciplinary Perspectives examinó la literatura científica sobre su seguridad y la comparó con la de las bicicletas convencionales y las patinetas eléctricas.

La revisión encontró que los usuarios de bicicletas eléctricas pueden presentar lesiones de mayor gravedad y mayores tasas de hospitalización que los ciclistas convencionales. También identificó una mayor presencia de lesiones en la cabeza, el rostro y el cuello, así como traumatismos craneoencefálicos en los estudios analizados. Los resultados comparativos con las patinetas, no obstante, fueron variables.

Los hallazgos refuerzan la importancia de utilizar elementos de protección y de adecuar las condiciones de circulación a las características de cada vehículo.

Los menores de edad también están expuestos

La seguridad de los niños y adolescentes es otro aspecto que ha comenzado a recibir mayor atención en la literatura científica.

Una investigación publicada en octubre de 2026 en el Journal of Surgical Research examinó las tendencias de las lesiones traumáticas pediátricas relacionadas con bicicletas y patinetas eléctricas.

El estudio encontró diferencias entre los accidentes con patinetas eléctricas y aquellos relacionados con patinetas no motorizadas. En los menores lesionados que utilizaban patinetas eléctricas se observaron con mayor frecuencia traumatismos en la cabeza y el tórax, así como lesiones que generaron nuevas consultas en los servicios de urgencias. Los investigadores también encontraron diferencias entre las lesiones asociadas con bicicletas eléctricas y las relacionadas con bicicletas convencionales.

Estos resultados subrayan la necesidad de reforzar la supervisión, el uso de casco y la educación vial, especialmente entre los usuarios más jóvenes.

La velocidad y las imprudencias aumentan la exposición al riesgo

La velocidad es uno de los factores que puede agravar las consecuencias de un accidente. Algunos modelos de patinetas y bicicletas eléctricas tienen características técnicas que les permiten alcanzar velocidades elevadas, por lo que es fundamental conocer las especificaciones del vehículo y respetar los límites establecidos.

A esto se suman las irregularidades del pavimento, los obstáculos, las maniobras inesperadas y la convivencia con automóviles, motocicletas, ciclistas y peatones.

En las vías de mayor circulación, la ausencia de separadores físicos entre las ciclorutas y los carriles de los vehículos motorizados puede aumentar la exposición de quienes utilizan estos medios de transporte.

La prevención requiere, por tanto, una combinación de responsabilidad individual, infraestructura segura y vigilancia de las autoridades.

¿Qué dice la regulación para las patinetas y bicicletas eléctricas?

Colombia avanzó en la reglamentación de estos medios de transporte con la Ley 2486 de 2025 y la Resolución 20263040030675 del 4 de agosto de 2026, que establece disposiciones para los vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana comprendidos en su ámbito de aplicación.

La normativa incorpora una clasificación de los vehículos, entre ellos patinetas eléctricas, bicicletas eléctricas, monociclos y otros dispositivos, y establece requisitos de seguridad según sus características técnicas.

Entre las principales disposiciones se encuentran:

  • Límites de velocidad: hasta 25 kilómetros por hora en espacios destinados a actividades recreativas y deportivas, y hasta 40 kilómetros por hora en calzadas, conforme a las condiciones previstas en la regulación.
  • Prohibición de circular por andenes: estos vehículos no pueden transitar por andenes, aceras ni otras infraestructuras destinadas exclusivamente a los peatones.
  • Uso de casco: los usuarios deben utilizar casco certificado, de acuerdo con los requisitos establecidos.
  • Prendas reflectivas: se exige su uso durante la noche o en condiciones de baja visibilidad.
  • Equipamiento de seguridad: los vehículos comprendidos en la reglamentación deben cumplir los requisitos técnicos aplicables, incluidos sistemas de frenado, iluminación delantera y trasera, avisador acústico, luces direccionales y limitadores de velocidad.
  • Identificación técnica: a partir del 1 de enero de 2027, los vehículos exceptuados por la Ley 2486 de 2025 deberán contar con una lámina visible que facilite la identificación de sus características técnicas.

La resolución también contempla un periodo de tres meses de pedagogía y socialización, durante el cual el Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Seguridad Vial divulgarán las nuevas disposiciones. Según el anuncio oficial, durante ese periodo no se impondrán sanciones por incumplir las nuevas reglas, sin perjuicio de otras obligaciones que ya sean exigibles.

¿Las patinetas y bicicletas eléctricas necesitan SOAT y licencia?

No todos los vehículos eléctricos están sujetos a las mismas obligaciones. La Ley 2486 de 2025 contempla excepciones para determinados vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana que cumplan los requisitos legales y técnicos correspondientes.

Por eso, no se debe asumir que cualquier patineta o bicicleta eléctrica está automáticamente exenta de SOAT, matrícula, licencia de conducción y revisión técnico-mecánica.

Antes de comprar o utilizar uno de estos dispositivos, los ciudadanos deben verificar su categoría, potencia, velocidad, peso y las condiciones previstas en la normativa para establecer qué obligaciones les corresponden.

El cumplimiento de las reglas también implica respetar los espacios autorizados, utilizar los elementos de protección y evitar conductas que pongan en peligro a otros actores viales.

Barranquilla necesita ciclorutas más seguras

En Barranquilla, el crecimiento de la movilidad eléctrica plantea retos relacionados con la infraestructura disponible para ciclistas y usuarios de patinetas.

El arquitecto Porfirio Ospino, especialista en Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano y Regional, consultor y docente universitario, ha señalado la importancia de fortalecer las ciclorutas y mejorar la separación entre estos espacios y los carriles de circulación vehicular.

El especialista ha advertido que algunas ciclorutas de la ciudad están delimitadas únicamente con pintura, una medida que puede resultar insuficiente en corredores de alto tráfico, como las calles Murillo y 30.

En estos sectores, la construcción de separadores físicos podría contribuir a reducir la exposición de los usuarios frente a los automóviles y las motocicletas.

La seguridad también representa un desafío en algunos tramos donde se han reportado robos de bicicletas y patinetas eléctricas. La vigilancia y el control de las autoridades son necesarios para que los ciudadanos puedan utilizar estos espacios con mayor tranquilidad.

De esta manera, la expansión de la movilidad eléctrica no depende solamente de que más personas compren estos vehículos, sino también de que las ciudades cuenten con infraestructura adecuada y condiciones de seguridad.

¿Cómo prevenir accidentes al usar patinetas y bicicletas eléctricas?

Ante los riesgos asociados con estos medios de transporte, adoptar medidas preventivas puede ayudar a reducir la posibilidad de accidentes y la gravedad de las lesiones.

Entre las recomendaciones se encuentran:

  • Utilizar casco y los elementos de protección exigidos.
  • Revisar los frenos, las luces y las condiciones generales del vehículo antes de cada recorrido.
  • Respetar los límites de velocidad y las señales de tránsito.
  • Circular por los espacios autorizados y evitar los andenes peatonales.
  • Mantener una distancia prudente de automóviles, motocicletas, ciclistas y peatones.
  • Evitar maniobras bruscas y prestar atención a los obstáculos y al estado del pavimento.
  • Utilizar prendas reflectivas durante la noche y en condiciones de baja visibilidad.

El crecimiento de las patinetas y bicicletas eléctricas representa una oportunidad para diversificar la movilidad urbana y reducir la dependencia de los vehículos convencionales. Sin embargo, los estudios publicados en 2026 evidencian que las lesiones asociadas con estos dispositivos siguen siendo un asunto de interés para la salud pública.

El reto para ciudades como Barranquilla es lograr que estos medios de transporte continúen siendo una alternativa práctica, sin que los desplazamientos cotidianos terminen convirtiéndose en un riesgo para sus usuarios y para los demás ciudadanos.