Salamina

Ni ferris ni carga pesada: así quedó el paso en Salamina, Magdalena, tras crisis por erosión del río

La Corporación Autónoma Regional del Magdalena confirmó que el paso se autorizó de forma temporal, pero con controles para evitar mayores afectaciones al río Magdalena.

Corpamag Como respuesta a la emergencia declarada en el municipio de Salamina, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) autorizó de manera temporal y condicionada el uso del punto fluvial ubicado en el kilómetro 3.5 de la vía Salamina–Guáimaro.

En medio de la emergencia que enfrenta Salamina - por la erosión del Río Magdalena - fue autorizado de manera excepcional el uso de un punto fluvial en el kilómetro 3.5 de la vía Salamina–Guáimaro, exclusivamente para el embarque y desembarque en el cruce del río, como respuesta a la situación de calamidad pública declarada en el municipio.

La medida es clara según las autoridades, pues, "se trata de una autorización transitoria, estrictamente condicionada y de carácter humanitario, que no legaliza la operación fluvial ni levanta las medidas preventivas vigentes impuestas previamente".

Recuerdan que la situación se origina luego de la suspensión de los ferrys en el municipio, debido a que las empresas Transdier S.A.S. y Flutecar E.A.T operaban sin permisos ni licencia ambiental en una zona de alta vulnerabilidad a la erosión fluvial. Esta actividad ilegal representaba un riesgo técnico para la estabilidad de las obras de protección contra inundaciones y erosión construidas por el Gobierno Nacional, a través de Invías y la UNGRD.

Prohibido el uso de transporte pesado

En cuanto a las restricciones, ratifican la prohibición absoluta del transporte pesado y de cualquier actividad distinta a las autorizadas. No se permite el ingreso, tránsito, embarque o estacionamiento de volquetas, vacías o cargadas con materiales de cantera o subbase, tractocamiones, camiones de carga pesada ni maquinaria amarilla o agrícola.

Tampoco permitirán el desarrollo de actividades logísticas, industriales o comerciales asociadas a obras de infraestructura pública o privada que excedan el marco de la subsistencia humana.

"Frente a la protección de las orillas y el control de la erosión, se exige la implementación de reforzamientos temporales en la zona de atraque mediante sacos u otros elementos, con el fin de evitar la socavación del terreno. Además, se establece una restricción obligatoria de velocidad durante las maniobras de aproximación para reducir el oleaje que impacta los taludes", anotó la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag.

En relación con el manejo de residuos, "queda prohibida de manera estricta cualquier descarga de aguas de sentina, aceites, combustibles o residuos sanitarios al río Magdalena. Los operadores deberán contar con contratos vigentes para la recolección y disposición final en tierra, además de instalar puntos ecológicos en las zonas de embarque y en las embarcaciones".

Kits de emergencias para prevenir derrames de hidrocarburos

También será obligatorio contar con kits de atención de emergencias para prevenir derrames de hidrocarburos y con certificaciones actualizadas del estado mecánico de los motores.

Estas medidas buscan proteger el río Magdalena como bien de uso público y evitar cargas adicionales que puedan intensificar los procesos de erosión o comprometer la estabilidad del terreno y de las obras de mitigación existentes.

La autorización tendrá una duración estimada entre seis y nueve meses. Durante este periodo, los operadores deberán presentar los estudios técnicos, hidráulicos y definitivos requeridos dentro del trámite de permisos ambientales, y definir el tipo de infraestructura adecuada para la actividad fluvial.

Las autoridades advirtieron que el incumplimiento de cualquiera de estas disposiciones dará lugar a la suspensión inmediata de la autorización y a la reactivación plena de las medidas preventivas previamente impuestas.