Emergencias por lluvias

Risaralda tiene 18 puntos críticos viales que amenazan con dejar incomunicados a varios municipios

La Gobernación busca recursos y acciones urgentes para intervenir los sectores afectados por las lluvias.

Gobernación de Risaralda Gobernación de Risaralda busca intervenir algunas vías afectadas por las lluvias

Las fuertes lluvias que han afectado al departamento de Risaralda en las últimas semanas han generado preocupación entre las autoridades por el estado de la infraestructura vial. Aunque en los últimos días el clima ha dado una leve tregua, los daños acumulados en varias carreteras han encendido las alarmas: existen al menos 18 puntos críticos que podrían provocar emergencias mayores si no se intervienen de manera urgente.

Así lo advirtió el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, quien explicó que la administración departamental ya adelanta las evaluaciones técnicas necesarias para identificar el nivel de riesgo en estas zonas y definir los recursos indispensables para su intervención.

El mandatario señaló que, de no actuar a tiempo, existe alto peligro de que se registren pérdidas de banca en las vías, lo que podría dejar a municipios incomunicados, como ha ocurrido en temporadas de lluvias intensas.

Municipios con vías en riesgo

Según la Gobernación de Risaralda, los puntos más críticos están distribuidos en varios municipios. En Balboa, el sector de La Quiebra presenta una pérdida total de banca, situación que requiere atención prioritaria.

En Dosquebradas se han identificado riesgos en las veredas La Fría, Gaitán Alto y El Chaquiro; en Marsella preocupa la vereda Manga Bonita. También se mencionan sectores rurales de Santuario, como La Bamba y Alto Barcinal —Puente La Cusumbera—, además de la vereda Santa Cecilia en Quinchía.

Otros puntos señalados están en Apía (veredas El Jazmín, Buena Vista y La Máquina) y en Santa Rosa de Cabal, donde se identificó riesgo en la vereda San Juan.

Priorizados por emergencias anteriores

A la lista de puntos críticos se suman sectores ya identificados durante la calamidad pública declarada en 2024, que requieren intervención institucional para evitar que las afectaciones se agraven con nuevas lluvias.

Entre estos figuran Casa Fantasma 1, Casa Fantasma 2 y La Reforma en Quinchía; el sector Los Chorros en Guática; el punto de Tambores en Balboa; y Santa Bárbara en Santa Rosa de Cabal. Estos lugares presentan antecedentes de inestabilidad del terreno y deterioro de la infraestructura vial, lo que aumenta el riesgo ante la persistencia de las precipitaciones.

La Gobernación de Risaralda avanza en la cuantificación de daños y en la estimación de recursos necesarios para ejecutar las obras de mitigación y recuperación de los tramos viales. Según el mandatario departamental, en los próximos días se realizará una reunión con la Asamblea Departamental para presentar el diagnóstico técnico y analizar posibles decisiones.

Paralelamente, se convocará a organismos de socorro y autoridades locales para coordinar acciones preventivas que reduzcan el riesgo en las zonas afectadas, con el objetivo de anticiparse a una emergencia mayor que comprometa la movilidad y el abastecimiento en las comunidades rurales.

Las autoridades en Risaralda insisten en que la prioridad es evitar que los daños en las carreteras generen aislamiento municipal, especialmente donde las vías rurales son la única conexión con los centros urbanos. Mientras tanto, continúan las inspecciones técnicas en los puntos identificados para definir las obras y recursos que garanticen la conectividad vial en el departamento.