Taxis

Se encaramó la tarifa de taxis en Neiva, pero alegan que "no alcanza pa nada"

La carrera mínima subió $300 quedando en $6.300.

Secretaría de Movilidad de Neiva Imagen de referencia

En Neiva, el aumento en la tarifa de taxis ya comenzó a sentirse en el bolsillo de los usuarios, pero para los conductores la historia es otra aseguran que el ajuste apenas ayuda a sobrevivir. Con el nuevo decreto, la carrera mínima subió $300 y quedó en $6.300, el banderazo en $2.000 y los recargos nocturnos, dominicales y festivos aumentaron $100, mientras que el servicio por hora pasó de $30.000 a $32.000.

Aunque la medida fue concertada en mesas técnicas con el gremio, muchos taxistas consideran que el incremento es moderado frente a la dura realidad económica que enfrentan diariamente en las calles de la ciudad.

Las cuentas no dan

Según relatan algunos conductores, las cuentas no están dando, en una jornada promedio de 12 horas, un taxista puede generar cerca de $50.000, pero los gastos diarios superan fácilmente los $90.000, incluyendo el producido que deben entregar al dueño del vehículo (unos $50.000), el combustible (alrededor de $40.000) y otros costos como lavado y mantenimiento.

Es decir, muchos terminan trabajando prácticamente para cubrir gastos, con muy poca ganancia real. A esto se suman problemas estructurales como el mal estado de las vías, que incrementa el desgaste de los vehículos, y los altos costos de repuestos y mantenimiento.

Esperábamos más como gremio transportador, por el costo de los combustibles, la materia prima de los vehículos, pero hay que tener en cuenta a la comunidad, si se incrementaba mucho también sabemos que podría presentarse que las personas dejaran de usar el servicio” indicó Óscar Tapia, líder taxista.

Consenso

Por su parte, la Secretaría de Movilidad de Neiva, a través de Edna Johana Cruz, explicó que este ajuste busca precisamente eso, equilibrar los costos operativos sin generar un impacto fuerte en los usuarios.

Además, anunció medidas complementarias como la recalibración de taxímetros y la evaluación de un Registro Único de Conductores, con el fin de mejorar el control y la calidad del servicio. También se mantiene la exigencia de renovar el parque automotor cada 5 años, una medida que, aunque necesaria, representa otro reto económico para los conductores.

“A pesar del incremento, Neiva sigue siendo una de las ciudades intermedias con tarifas de taxi relativamente bajas en comparación con otras regiones del país como Ibagué”, agregó la secretaria.

Sin embargo, la discusión sigue abierta, mientras los usuarios sienten el alza en cada carrera, los taxistas insisten en que aún falta para que su trabajo sea realmente rentable.

El aumento ya está en marcha, pero la pregunta que queda en el aire es si realmente será suficiente para aliviar la crisis del gremio o si, como muchos dicen en la calle, “eso no alcanza pa nada”.