Arte

Programa Artes para la Paz impacta a más de 82 mil estudiantes en Santander, Boyacá, Cesar y Norte de Santander

A través de procesos culturales y pedagógicos, la iniciativa busca ofrecer a niños, niñas y jóvenes alternativas que fortalezcan su desarrollo personal.

MinCulturas La apuesta se centra en el arte como un mecanismo de transformación social

El programa Artes para la Paz se consolida en Colombia como una estrategia social orientada a prevenir la violencia juvenil mediante el acceso a la educación artística en territorios históricamente afectados por el conflicto armado.

A través de procesos culturales y pedagógicos, la iniciativa busca ofrecer a niños, niñas y jóvenes alternativas que fortalezcan su desarrollo personal y promuevan entornos de convivencia pacífica.

La apuesta se centra en el arte como un mecanismo de transformación social, permitiendo que estudiantes encuentren espacios seguros para la expresión emocional y la construcción de proyectos de vida. Música, danza y teatro se han convertido en herramientas pedagógicas que fomentan la creatividad, el trabajo en equipo y la resolución pacífica de conflictos en comunidades vulnerables.

De acuerdo con cifras del programa, más de 82 mil estudiantes pertenecientes a 449 instituciones educativas han participado en los procesos formativos desarrollados en los departamentos de Boyacá, Cesar, Norte de Santander y Santander. Esta cobertura evidencia el alcance de una iniciativa que ha logrado posicionarse como una intervención social significativa en regiones donde las oportunidades culturales han sido históricamente limitadas.

El gestor territorial del programa, Leonardo Fabio Olarte, explicó que uno de los mayores logros ha sido llegar a zonas rurales donde anteriormente los menores no contaban con acceso a formación artística. En estos territorios, el arte ha permitido abrir nuevos escenarios de aprendizaje y participación comunitaria, fortaleciendo el tejido social desde las aulas.

Arte y cultura transforman vidas: programa fortalece habilidades y aleja a jóvenes de la violencia

Particularmente, en el denominado nodo 19, la estrategia tiene presencia en 14 municipios y 21 establecimientos educativos, beneficiando a cerca de 4.000 estudiantes. Allí, los participantes han encontrado en las actividades culturales una alternativa positiva para el uso del tiempo libre, alejándose de dinámicas asociadas a la violencia y fortaleciendo habilidades personales y sociales.

Según explicó el docente, la implementación del programa ha contribuido a transformar la visión de futuro de muchos jóvenes, quienes ahora proyectan metas académicas y profesionales ligadas a sus talentos artísticos. Este cambio ha reducido factores de riesgo relacionados con la vinculación a grupos armados ilegales, al ofrecer escenarios de inclusión, diálogo y construcción colectiva.

Aunque en sus primeras etapas el programa enfrentó resistencia y escepticismo por parte de algunos directivos escolares, los resultados obtenidos con el paso del tiempo generaron confianza en las comunidades educativas. Actualmente, varias instituciones solicitan la continuidad de las actividades, reconociendo el impacto positivo en la convivencia escolar y el bienestar estudiantil.

La estrategia está prevista inicialmente hasta junio de este año; sin embargo, el Gobierno Nacional adelanta gestiones para extender su funcionamiento hasta diciembre de 2026. La intención es garantizar la permanencia de estos espacios culturales y ampliar la cobertura hacia otras regiones donde persisten condiciones de vulnerabilidad social.

Con iniciativas como Artes para la Paz, el arte se posiciona como un instrumento clave para la construcción de paz territorial y la prevención de la violencia juvenil. Más allá de la formación artística, el programa representa una oportunidad para que miles de jóvenes encuentren nuevas formas de expresión, esperanza y desarrollo en contextos marcados por la adversidad.