El Alpinito es uno de los productos lácteos más reconocidos en Colombia. Su textura cremosa y su sabor dulce a fresa lo convirtieron en un clásico de lonchera desde su lanzamiento en 1990. Detrás de este pequeño envase hay una historia empresarial y un proceso lácteo que muchos desconocen.
La compañía Alpina fue fundada en 1945 por inmigrantes suizos en Colombia, quienes iniciaron con la producción artesanal de quesos y mantequilla. Décadas después, lanzaron el Alpinito, un producto tipo petit-suisse elaborado mediante la coagulación de leche descremada, mezclada con crema de leche, mermeladas de frutas, vitaminas y minerales.
A partir de esta base, surge una pregunta frecuente: ¿es posible preparar una versión casera similar? A continuación, se explica de qué está compuesto realmente y el paso a paso para hacerlo en casa.
¿El Alpinito es yogur o queso?
Uno de los errores más comunes es pensar que el Alpinito está hecho a base de yogur. Sin embargo, pertenece a la categoría de los quesos frescos.
Se trata de un queso tipo petit-suisse, caracterizado por ser suave, cremoso y sin sal. Se elabora con leche de vaca enriquecida con nata y tiene un contenido graso aproximado del 40 %. Durante su proceso de producción, el queso se suaviza y se escurre mediante centrifugación especial, lo que permite obtener una textura espesa y homogénea.
Esta diferencia explica por qué su consistencia es más firme que la del yogur tradicional.
Ingredientes para hacer Alpinito casero de fresa
Aunque el proceso industrial no puede replicarse completamente en casa, existe una preparación práctica que logra una textura y sabor similares.
Para esta versión casera se necesitan:
- 1 taza de agua caliente.
- 1 sobre de gelatina baja en calorías sabor fresa (puede ser de melocotón si se desea variar).
- 250 gramos de yogur griego sin azúcar.
El yogur griego es fundamental porque aporta densidad y cremosidad, características propias del queso petit-suisse.
Paso a paso para preparar Alpinito casero
1. Disolver la gelatina
- En un recipiente, se debe mezclar el sobre de gelatina con una taza de agua caliente. Es importante revolver hasta que el polvo quede completamente disuelto y no haya grumos.
2. Integrar el yogur griego
- Una vez la gelatina esté líquida y homogénea, se añaden los 250 gramos de yogur griego sin azúcar. Se mezcla de manera constante hasta obtener una preparación espesa y uniforme.
- En este punto la textura comienza a asemejarse a la del producto original.
3. Refrigerar hasta que tome consistencia
- La mezcla se vierte en recipientes individuales o en un molde pequeño y se lleva a la nevera. Debe permanecer refrigerada mínimo 8 horas, preferiblemente de un día para otro, para que adquiera firmeza.
- Al finalizar este proceso, se obtiene una preparación cremosa, compacta y con sabor a fresa similar al tradicional.
Recomendaciones para mejorar la textura
Para lograr un resultado más cercano al original, se recomienda:
- Utilizar yogur griego natural sin azúcar.
- Elegir gelatina de fresa o melocotón para mantener el perfil clásico.
- Refrigerar el tiempo suficiente para que la mezcla tome cuerpo.
¿Queda igual al original?
No es una réplica exacta, ya que el producto comercial es un queso petit-suisse elaborado bajo procesos industriales específicos. Sin embargo, esta receta casera ofrece una alternativa sencilla, económica y fácil de preparar, con una textura y sabor muy similares.
De esta manera, es posible disfrutar una versión casera inspirada en uno de los productos lácteos más tradicionales del país.