La creatividad de los colombianos sin duda es su mayor potencial, tal como ha quedado evidenciado con Ángel Miguel Veloza, un vendedor de tintos adoptivo de la ciudad de Barranquilla, quien, en su bicicleta, recorriendo las calles de la ciudad e inspirado en la prestigiosa marca de café colombiano, decidió llamar su negocio, John Valdez, ingenio que lo viralizó al punto de ser buscado por la propia marca Juan Valdez.
Conmovido por el momento de fama que está viviendo y que nunca imaginó tener, John Valdez contó en este medio cómo ha vivido este momento de viralidad.
"Juan Valdez puso aviso en su página buscándome, lo que fue tremendo, porque la gente que me conoce empieza a contactarme, pero nunca me imaginé la dimensión de los hechos, hasta que el pasado miércoles cuando de costumbre me encontraba en las calles trabajando fui sorprendido por una ejecutiva de Juan Valdez y si no fuese por la buena salud que tengo, gracias a que monto bicicleta, me hubiese dado un 'yeyo', como dicen acá en la costa", expresó.
Entre lágrimas, este santandereano de 73 años, también se refirió al agradecimiento que tiene de ser acogido por el pueblo barranquillero. "La costa está llena de gente maravillosa, amable, que me ha acogido con cariño y sin pretensiones, que hoy me hace sentir orgulloso de ser un hijo adoptivo de esta tierra", aseguró Ángel Miguel.
La historia de este emprendedor que surgió en pandemia, cuando debió abandonar su trabajo como peluquero, para dedicarse a la venta de tintos, hoy es una historia tan cálida y maravillosa, como el café autentico que asegura vender y que hoy es su mayor orgullo, porque a sus más de 70 años alcanzó lo que nunca imaginó cuando llegó a esta ciudad, de la que exalta su alegría y calor humano.