Llegar a un salón de clases, trasladarse durante horas y completar una carrera universitaria representó un reto enorme para Camilo Esquea Gutiérrez y Santiago Gómez Zúñiga, dos jóvenes con discapacidad visual que recientemente recibieron sus títulos como profesionales de la Licenciatura en Tecnología en la Universidad Pública del Magdalena.
A través de redes sociales, su historia de superación ha conmovido a muchas personas, sobre todo porque no solamente se quedaron con título sino que crearon un chatbot con inteligencia artificial pensado para apoyar a los profesores en la planificación de sus clases.
Estas dos personas hicieron parte de la reciente ceremonia de graduación de pregrado presencial de esa institución, en la que 605 ciudadanos recibieron sus diplomas. Entre ellos estaban Camilo y Santiago, quienes encontraron en la tecnología una oportunidad para investigar, crear y demostrar que las barreras no necesariamente tienen que convertirse en límites para alcanzar una profesión.
Una graduación que tuvo años de lucha detrás
Santiago Gómez, en diálogo con Alerta Caribe, sostuvo que recibir el título significó cerrar una etapa marcada por diferentes dificultades, pero también por el acompañamiento académico y emocional que, según contó, recibió durante su proceso universitario.
“Para llegar aquí he pasado por muchas cosas. Este paso es la culminación de toda esa lucha y esfuerzo. Agradezco a la Universidad por el apoyo en materia académica y emocional porque siempre aportaron a conseguir este título. La discapacidad no es ningún impedimento, mi mensaje es nunca retroceder y rendirse jamás”, manifestó Santiago.
Y es que la historia de Camilo también estuvo marcada por el sacrificio. Él vive en Ciénaga, Magdalena, y durante los años de carrera tuvo que desplazarse constantemente hasta Santa Marta para asistir a sus clases, incluso hasta altas horas de la noche.
“Fueron años de sacrificio, vivo en Ciénaga, Magdalena, y siempre me trasladaba para asistir a clases hasta las diez de la noche. La Universidad me ha aportado grandes conocimientos y la posibilidad de conocer nuevas culturas. Quiero ejercer mi carrera, especializarme y conseguir un doctorado”, contó Camilo.
De las dificultades nació una idea con inteligencia artificial
Pero Camilo y Santiago no se limitaron a cumplir con las materias de su carrera, pues, durante su formación se vincularon a un semillero de investigación y desarrollaron conjuntamente un chatbot o asistente virtual alimentado con inteligencia artificial.
La herramienta fue construida bajo la metodología TPACK y está pensada como apoyo para los docentes, especialmente en la planificación de las clases, los contenidos, las estrategias pedagógicas y los recursos digitales que pueden utilizar dentro y fuera del aula.
El proyecto incluso les permitió participar en concursos, obtener el aval de RedCOLSI, la Red Colombiana de Semilleros de Investigación, y presentar una ponencia en un evento nacional realizado en Cali. La idea, explicaron, es que la tecnología pueda convertirse en una herramienta para hacer más didáctico e innovador el proceso educativo.
Detrás de los diplomas también estuvieron sus madres
En esta historia hay otros dos nombres fundamentales: Astrid Gutiérrez y Diana Zúñiga, madres de Camilo y Santiago, respectivamente. Ambas acompañaron a sus hijos durante buena parte de su vida universitaria, estuvieron presentes en las clases y los apoyaron durante un proceso académico que implicó importantes esfuerzos. Por eso, el momento de recibir el diploma terminó siendo también un logro familiar.
“Tendré los mejores recuerdos en la universidad, los docentes y compañeros se volvieron amigos y siempre estuvieron acompañando el proceso de mi hijo”, expresó Astrid Gutiérrez.
Es así que el caso de estos dos graduados también pone sobre la mesa las medidas de inclusión que contempla la universidad para facilitar el acceso y la permanencia de personas con discapacidad.